viernes, 21 de agosto de 2009

Almacenamiento doméstico de energía


Ceramatec, almacenamiento doméstico y distribuido de la electricidad
Una empresa de Utah (EEUU) está desarrollando un sistema doméstico de almacenamiento de energía eléctrica que puede hacer de la acumulación algo verdaderamente fácil y económico.
La tecnología con la que está investigando Ceramatec es en realidad una variación de las baterías de sulfuro de sodio (NaS), una tecnología ya existente con una densidad de energía muy elevada, más apropiada para grandes instalaciones industriales como las subestaciones de almacenamiento de la corriente de la red que usan las compañías para estabilizar la fluctuación de la generación. Esas baterías tienen el potencial para llevar al hogar las ventajas del NaS extendiendo su rango de utilización.
Actualmente las baterías de NaS funcionan a muy altas temperaturas -por encima de los 300º C- y los componentes que contienen son muy corrosivos. Por supuesto, no es el tipo de cosas que te gustaría llevar a casa y desde el punto de vista de la eficiencia, funcionan muy bien a gran escala aunque todavía no se han fabricado para que funcionen en una vivienda. Por otro lado, las baterías NaS presentan unas ventajas que las hacen muy interesantes. Utilizan componentes muy comunes y baratos. Y la alta densidad de energía significa que puedes almacenar en una pequeña batería una enorme cantidad de energía.
La batería de Ceramatec separa el sulfuro del sodio con una fina membrana cerámica que permite almacenar la electricidad a mucho menor temperatura. Ceramatec está trabajando en una unidad del tamaño de un frigorífico que funcionaría por debajo de los 98º C, la temperatura de fusión del Na. Mantener el sodio en estado sólido es lo que hace que la batería sea más segura. La batería podrá almacenar hasta 20 kWh de energía, ya provenga de fuentes renovables como la solar o la eólica, o directamente de la red, de manera parecida a como se recargan los híbridos enchufables (por la noche, cuando la demanda es escasa).
Uno de los principales lastres para introducir sistemas de autogeneración en los hogares ha sido, precisamente, la falta de opciones en la acumulación. Las baterías convencionales de plomo-ácido requieren un cierto mantenimiento periódico y un local adecuado, especialmente ventilado para impedir la acumulación del gas de hidrógeno (que emiten las baterías durante su normal funcionamiento) y evitar el riesgo de explosiones. Las baterías de plomo-ácido tienen un ciclo limitado de cargas/descargas, transcurrido el cual, deben ser reemplazadas por otras.
Ceramatec dice que su nueva generación de baterías podrá suministrar un flujo continuo de 5 kW de electricidad durante cuatro horas, con 3.650 ciclos diarios de carga/descarga y durante 10 años. Con una propuesta económica por debajo de los 2.000 dólares, significaría un coste menor de 3 centavos por kWh a lo largo de todo su ciclo de vida (la electricidad en EEUU cuesta bastante más, sobre 8 centavos por kWh).
Esta tecnología tiene potencial interés para cualquiera, no solo para propietarios de instalaciones de auto-generación. En muchos países (entre ellos el nuestro) existen tarifas más económicas para el consumo de electricidad en horario nocturno. Además de poder comprar energía más barata, ahora podemos usarla durante el día, reduciendo la sobrecaga de la red. Por último, la red funcionará más eficientemente utilizando una infraestructura ya existente y evitando la construcción de nuevas plantas.
Esta forma de almacenamiento distribuido de la electricidad facilitaría la incorporación a la red de sistemas de generación sostenibles. Sistemas que pudieran decirle a la unidad de acumulación de una vivienda cuándo tiene que recargarse y evitar así las sobrecargas en horas punta, por ejemplo, cuando se pone el aire acondicionado. Una manera, en definitiva, para hacer convivir la intermitencia de las renovables con la generación local.
Vía :: EcoGeek Popular Mechanics Daily Herald

No hay comentarios: