Corporación Andina aprueba operaciones por $us 2.225 millones para Latinoamérica
19 de Agosto de 2009, 06:22
Caracas - Venezuela.- La Corporación Andina de Fomento (CAF) aprobó ayer operaciones por 2.225 millones de dólares a favor de Argentina, Colombia, Ecuador, Perú, Uruguay y Venezuela, y anunció el lanzamiento del Programa Especial de Financiamiento para Proyectos de Energía Limpia (Propel).
Enrique García, presidente ejecutivo de la CAF, explicó que “las aprobaciones realizadas responden a las prioridades establecidas por los países accionistas en materias de desarrollo social, descentralización, infraestructura y medio ambiente”.
“Es un reflejo del apoyo oportuno y eficaz que la Corporación ofrece a Latinoamérica y que se enmarca en su gestión anticíclica para ayudar a la región a enfrentar los impactos de la crisis económica internacional”, enfatizó García.
Todas las aprobaciones benefician al ciudadano latinoamericano – dijo el Presidente Ejecutivo del organismo financiero multilateral – haciendo especial énfasis en los proyectos dirigidos a poblaciones de menores recursos y más vulnerables; y también mejoran la competitividad, en concordancia con la propuesta de desarrollo promovida por la CAF, basada en un modelo de crecimiento alto, sostenido y de calidad con mayor equidad e inclusión social”.
En el caso concreto de Perú, la CAF aprobó 600 millones de dólares para dos operaciones: un préstamo por 300 millones de dólares para la puesta en marcha del Tren Eléctrico Urbano de Lima; y una facilidad de financiamiento contingente, por 300 millones de dólares, para la atención integral de emergencias ocasionadas por fenómenos naturales. La primera será ejecutada por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), a través de la Autoridad Autónoma del Proyecto Especial de Transporte Masivo de Lima y Callao (AATE) y la segunda por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
Venezuela se vio beneficiada por una aprobación de 600 millones de dólares, destinados a financiar el Proyecto Termoeléctrico Termozulia III, el cual será ejecutado por C.A. Energía Eléctrica de Venezuela (Enelven), filial de la Corporación Eléctrica Nacional-Corpoelec. Tiene como objetivo financiar una nueva planta de generación térmica de ciclo combinada que aumentará la confiabilidad y autonomía del Sistema Eléctrico de Occidente y atenderá la creciente demanda del servicio en la zona.
La CAF también aprobó un préstamo por 400 millones de dólares, a favor de la República de Colombia, para contribuir con los esfuerzos del Gobierno Nacional en la profundización del proceso de descentralización. El organismo ejecutor será el Ministerio de Hacienda y Crédito Público.
Para Argentina la CAF aprobó 275 millones de dólares que contribuirán al financiamiento del sistema de agua potable y alcantarillado del Gran Buenos Aires. El objeto es mejorar el acceso a estos servicios, por parte de la población de menores recursos de la ciudad capital y de 17 municipios de la Provincia de Buenos Aires. El ente ejecutor será Agua y Saneamientos Argentinos (AySA).
En el caso de Ecuador se aprobó un préstamo por 250 millones de dólares que apoyará la ejecución de un conjunto de inversiones públicas prioritarias en el sector eléctrico, tendientes al mejoramiento, ampliación y optimización de la infraestructura del sector en las áreas de generación, transmisión y distribución. El ente ejecutor será el Ministerio de Finanzas.
Finalmente se aprobaron 100 millones de dólares a favor de la Corporación Nacional para el Desarrollo (CND), con garantía de la República Oriental del Uruguay, para financiar el Programa de Inversión Pública en Infraestructura Vial que adelanta el Gobierno Nacional. El ente ejecutor será la Corporación Vial del Uruguay (CVU), subsidiaria de la CND.
Adicionalmente y como una contribución a la mitigación de los efectos del cambio climático, se anunció la creación del Programa Especial de Financiamiento para Proyectos de Energía Limpia (Propel). El mismo promoverá la ejecución de proyectos de pequeña y mediana escala, en el sector de energías limpias, alternativas y de eficiencia energética en Latinoamérica.
“Desde la Corporación desarrollamos un importante compromiso con el medio ambiente, al generar estrategias específicas y concretar programas e iniciativas, a través del desarrollo de esquemas innovadores de financiamiento, que contribuyen a incrementar la inversión en el sector en los países de la región”, finalizó García.
El Propel persigue solventar las dificultades de acceso al financiamiento a largo plazo que enfrentan los proyectos energéticos de pequeña y mediana escala, tanto a la escasez de recursos para este tipo de operaciones, como al nivel de sofisticación y altos costos relacionados a la estructuración financiera de los mismos.El Diario
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viernes, 21 de agosto de 2009
Reportaje en "El día de Gualeguay" a Gustavo Vico
El invento ya le valió un reconocimiento de Ciencia y Técnica
Vico cuenta cómo funciona la valija portátil que se nutre de la energía solar
Curiosidad, admiración y sorpresa despertó el proyecto, que es bastante más que eso, que presentó Gustavo Vico y que recibió un reconocimiento de la Secretaría de Ciencia y Técnica de la Nación Argentina.
Por Jorge Barroetaveñajrbarroeta88@hotmail.comEn un reportaje con El Día de Gualeguay, Vico también mostró otros proyectos (como el calentamiento del agua para una vivienda) pero reveló en detalle como nació la idea del dispositivo que funciona a energía solar.“Empecé en el año ’86 con esto y hoy incluso ya tengo un proyecto ideado para todo el país, provincia por provincia”, cuenta Vico a este medio. “Cuando aparece internet me conecté con gente que le gustaba lo mismo que a mí, me conecté con Censolar (Centro de Estudios de Energía Solar) en España y ahí investigué más profundamente. Yo ya estaba recibido como Técnico Superior en Electrónica lo que me facilitó la carrera de energía solar. Eran dos años que hice en uno y la verdad que fue difícil. Acá le agradezco especialmente por ayudarme a Horacio Kablan que me dio una gran mano porque sabe un montón. ‘Gustavo venite a ver qué podemos hacer…’, me decía. Había fórmulas que nos hacían ir a los libros, la verdad que fue espectacular”.El primer proyecto del inventor de Gualeguay sobre energía solar fue para Entre Ríos. “Era para las zonas rurales que no tenían energía convencional. En esa época lo presenté y las puertas no se me abrieron. Arranqué en el 2.001 e intenté hasta el 2.005 pero no pasó nada, por eso también le estoy agradecido a Angel Guerscovich que me invitó a dar una charla en el Rotary. Fue un gran incentivo para mí. Gracias a mi hermano, Daniel, aparecieron posibilidades en Neuquén, inclusive el año pasado recorrí todo el norte de esa provincia haciendo un relevamiento completo. Espero que se concrete porque se están esperando los fondos. Hice otro proyecto para Río Negro y armé uno grande, para casi todo el país. Estudié hasta la radiación solar que hay en cada provincia, por metro cuadrado. Abarca a 19 provincias y va de Misiones a Neuquén”.Al mismo tiempo que Gustavo pergeñaba estos proyectos, apareció el generador portátil que funciona a energía solar. “Para las zonas rurales es muy importante, también para alguien que se va de cámping. Una madrugada, a las tres y media de la mañana, me levanté y lo llevé al papel. Lo que buscaba sobre todo era hacer un circuito en el que los acumuladores me duraran mucho tiempo, dos, tres, cuatro días. Lo dibujé, quedó ahí y al otro día retoqué algunas cosas. De a poco fui comprando los materiales y cuando ví que funcionaba me fui al INPI (Instituto Nacional de la Propiedad Industrial). Ahí se patentan todos los inventos. Llené la planila, ellos verificaron si había algo parecido a nivel mundial. Mandé el circuito electrónico, lo revisaron los ingenieros y lo aprobaron. En el 2.007 me dieron la patente”.La idea, cuenta el inventor, es ver cómo se puede hacer para fabricar el dispositivo en gran escala y empezar a venderlo. “El viernes me vino a ver gente que va a fabricar los maletines. Esto que tengo ahora es un prototipo porque el modelo definitivo, será la mitad del actual y la mitad de peso. El diseño nuevo saldrá con unos 5 o 6 kilos, será más chiquito y práctico. La parte superior está compuesta de células fotovoltaicas, dispuestas en serias paralelas que en conjunta forman el panel fotovoltaico. De ahí captamos la energía solar, siempre orientado hacia el norte. La valija inclusive ya tiene la inclinación adecuada, de acuerdo a la zona y la latitud del lugar. ¿Cómo funciona? El sol bombardea con electrones estas células, las que provocan una pequeña corriente eléctrica. Se baja a través de un regulador a acumuladores y de ahí pasa a un conversor. Con él la convertimos en 220 volts alternos. De ahí va al circuito anexo para no desperdiciar la energía y que los acumuladores se retroalimenten mientras está funcionando. Así tenemos en dos toma corrientes 120 volts. Incluso puede haber varios días nublados sin necesidad de ser recargado”.Vico calculó que el dispositivo puede durar hasta 4 o 5 noches sin ser cargado. “Los proyectos para viviendas, que son más grandes que este, dan para 20 días seguidos que esté nublado. Lo que pasa que toda la energía que vas bajando con el panel la vas acumulando, como si juntaras agua de lluvia. Es más, se podría ampliar la cantidad de acumuladores”.El equipo también posee un sensor que va indicando la carga que tiene y un circuito de alarma. “Este funciona cuando uno conecta algo que supera la potencia del generador. Si uno conecta algo no funciona el equipo pero suena una chicharra que te avisa”. Vico contó que “estamos trabajando con gente de Buenos Aires para la fabricación en serie. Desde ya que la patente no la vende porque me costó mucho tiempo poder hacer esto. ¿Cómo sería a gran escala? En una casa los paneles se colocan en el techo o se hace una estructura aparte. Es igual a esto pero en mayor dimensión. La energía solar es el futuro, por eso no estoy de acuerdo con invertir en repartir lámparas de bajo consumo o modificar los horarios. Son parches. La energía solar no va a reemplazar de un día para el otro a la convencional pero sí puede ser una gran ayuda, como la energía eólica por ejemplo”.
Vico cuenta cómo funciona la valija portátil que se nutre de la energía solar
Curiosidad, admiración y sorpresa despertó el proyecto, que es bastante más que eso, que presentó Gustavo Vico y que recibió un reconocimiento de la Secretaría de Ciencia y Técnica de la Nación Argentina.
Por Jorge Barroetaveñajrbarroeta88@hotmail.comEn un reportaje con El Día de Gualeguay, Vico también mostró otros proyectos (como el calentamiento del agua para una vivienda) pero reveló en detalle como nació la idea del dispositivo que funciona a energía solar.“Empecé en el año ’86 con esto y hoy incluso ya tengo un proyecto ideado para todo el país, provincia por provincia”, cuenta Vico a este medio. “Cuando aparece internet me conecté con gente que le gustaba lo mismo que a mí, me conecté con Censolar (Centro de Estudios de Energía Solar) en España y ahí investigué más profundamente. Yo ya estaba recibido como Técnico Superior en Electrónica lo que me facilitó la carrera de energía solar. Eran dos años que hice en uno y la verdad que fue difícil. Acá le agradezco especialmente por ayudarme a Horacio Kablan que me dio una gran mano porque sabe un montón. ‘Gustavo venite a ver qué podemos hacer…’, me decía. Había fórmulas que nos hacían ir a los libros, la verdad que fue espectacular”.El primer proyecto del inventor de Gualeguay sobre energía solar fue para Entre Ríos. “Era para las zonas rurales que no tenían energía convencional. En esa época lo presenté y las puertas no se me abrieron. Arranqué en el 2.001 e intenté hasta el 2.005 pero no pasó nada, por eso también le estoy agradecido a Angel Guerscovich que me invitó a dar una charla en el Rotary. Fue un gran incentivo para mí. Gracias a mi hermano, Daniel, aparecieron posibilidades en Neuquén, inclusive el año pasado recorrí todo el norte de esa provincia haciendo un relevamiento completo. Espero que se concrete porque se están esperando los fondos. Hice otro proyecto para Río Negro y armé uno grande, para casi todo el país. Estudié hasta la radiación solar que hay en cada provincia, por metro cuadrado. Abarca a 19 provincias y va de Misiones a Neuquén”.Al mismo tiempo que Gustavo pergeñaba estos proyectos, apareció el generador portátil que funciona a energía solar. “Para las zonas rurales es muy importante, también para alguien que se va de cámping. Una madrugada, a las tres y media de la mañana, me levanté y lo llevé al papel. Lo que buscaba sobre todo era hacer un circuito en el que los acumuladores me duraran mucho tiempo, dos, tres, cuatro días. Lo dibujé, quedó ahí y al otro día retoqué algunas cosas. De a poco fui comprando los materiales y cuando ví que funcionaba me fui al INPI (Instituto Nacional de la Propiedad Industrial). Ahí se patentan todos los inventos. Llené la planila, ellos verificaron si había algo parecido a nivel mundial. Mandé el circuito electrónico, lo revisaron los ingenieros y lo aprobaron. En el 2.007 me dieron la patente”.La idea, cuenta el inventor, es ver cómo se puede hacer para fabricar el dispositivo en gran escala y empezar a venderlo. “El viernes me vino a ver gente que va a fabricar los maletines. Esto que tengo ahora es un prototipo porque el modelo definitivo, será la mitad del actual y la mitad de peso. El diseño nuevo saldrá con unos 5 o 6 kilos, será más chiquito y práctico. La parte superior está compuesta de células fotovoltaicas, dispuestas en serias paralelas que en conjunta forman el panel fotovoltaico. De ahí captamos la energía solar, siempre orientado hacia el norte. La valija inclusive ya tiene la inclinación adecuada, de acuerdo a la zona y la latitud del lugar. ¿Cómo funciona? El sol bombardea con electrones estas células, las que provocan una pequeña corriente eléctrica. Se baja a través de un regulador a acumuladores y de ahí pasa a un conversor. Con él la convertimos en 220 volts alternos. De ahí va al circuito anexo para no desperdiciar la energía y que los acumuladores se retroalimenten mientras está funcionando. Así tenemos en dos toma corrientes 120 volts. Incluso puede haber varios días nublados sin necesidad de ser recargado”.Vico calculó que el dispositivo puede durar hasta 4 o 5 noches sin ser cargado. “Los proyectos para viviendas, que son más grandes que este, dan para 20 días seguidos que esté nublado. Lo que pasa que toda la energía que vas bajando con el panel la vas acumulando, como si juntaras agua de lluvia. Es más, se podría ampliar la cantidad de acumuladores”.El equipo también posee un sensor que va indicando la carga que tiene y un circuito de alarma. “Este funciona cuando uno conecta algo que supera la potencia del generador. Si uno conecta algo no funciona el equipo pero suena una chicharra que te avisa”. Vico contó que “estamos trabajando con gente de Buenos Aires para la fabricación en serie. Desde ya que la patente no la vende porque me costó mucho tiempo poder hacer esto. ¿Cómo sería a gran escala? En una casa los paneles se colocan en el techo o se hace una estructura aparte. Es igual a esto pero en mayor dimensión. La energía solar es el futuro, por eso no estoy de acuerdo con invertir en repartir lámparas de bajo consumo o modificar los horarios. Son parches. La energía solar no va a reemplazar de un día para el otro a la convencional pero sí puede ser una gran ayuda, como la energía eólica por ejemplo”.
Almacenamiento doméstico de energía

Ceramatec, almacenamiento doméstico y distribuido de la electricidad
Una empresa de Utah (EEUU) está desarrollando un sistema doméstico de almacenamiento de energía eléctrica que puede hacer de la acumulación algo verdaderamente fácil y económico.
La tecnología con la que está investigando Ceramatec es en realidad una variación de las baterías de sulfuro de sodio (NaS), una tecnología ya existente con una densidad de energía muy elevada, más apropiada para grandes instalaciones industriales como las subestaciones de almacenamiento de la corriente de la red que usan las compañías para estabilizar la fluctuación de la generación. Esas baterías tienen el potencial para llevar al hogar las ventajas del NaS extendiendo su rango de utilización.
Actualmente las baterías de NaS funcionan a muy altas temperaturas -por encima de los 300º C- y los componentes que contienen son muy corrosivos. Por supuesto, no es el tipo de cosas que te gustaría llevar a casa y desde el punto de vista de la eficiencia, funcionan muy bien a gran escala aunque todavía no se han fabricado para que funcionen en una vivienda. Por otro lado, las baterías NaS presentan unas ventajas que las hacen muy interesantes. Utilizan componentes muy comunes y baratos. Y la alta densidad de energía significa que puedes almacenar en una pequeña batería una enorme cantidad de energía.
La batería de Ceramatec separa el sulfuro del sodio con una fina membrana cerámica que permite almacenar la electricidad a mucho menor temperatura. Ceramatec está trabajando en una unidad del tamaño de un frigorífico que funcionaría por debajo de los 98º C, la temperatura de fusión del Na. Mantener el sodio en estado sólido es lo que hace que la batería sea más segura. La batería podrá almacenar hasta 20 kWh de energía, ya provenga de fuentes renovables como la solar o la eólica, o directamente de la red, de manera parecida a como se recargan los híbridos enchufables (por la noche, cuando la demanda es escasa).
Uno de los principales lastres para introducir sistemas de autogeneración en los hogares ha sido, precisamente, la falta de opciones en la acumulación. Las baterías convencionales de plomo-ácido requieren un cierto mantenimiento periódico y un local adecuado, especialmente ventilado para impedir la acumulación del gas de hidrógeno (que emiten las baterías durante su normal funcionamiento) y evitar el riesgo de explosiones. Las baterías de plomo-ácido tienen un ciclo limitado de cargas/descargas, transcurrido el cual, deben ser reemplazadas por otras.
Ceramatec dice que su nueva generación de baterías podrá suministrar un flujo continuo de 5 kW de electricidad durante cuatro horas, con 3.650 ciclos diarios de carga/descarga y durante 10 años. Con una propuesta económica por debajo de los 2.000 dólares, significaría un coste menor de 3 centavos por kWh a lo largo de todo su ciclo de vida (la electricidad en EEUU cuesta bastante más, sobre 8 centavos por kWh).
Esta tecnología tiene potencial interés para cualquiera, no solo para propietarios de instalaciones de auto-generación. En muchos países (entre ellos el nuestro) existen tarifas más económicas para el consumo de electricidad en horario nocturno. Además de poder comprar energía más barata, ahora podemos usarla durante el día, reduciendo la sobrecaga de la red. Por último, la red funcionará más eficientemente utilizando una infraestructura ya existente y evitando la construcción de nuevas plantas.
Esta forma de almacenamiento distribuido de la electricidad facilitaría la incorporación a la red de sistemas de generación sostenibles. Sistemas que pudieran decirle a la unidad de acumulación de una vivienda cuándo tiene que recargarse y evitar así las sobrecargas en horas punta, por ejemplo, cuando se pone el aire acondicionado. Una manera, en definitiva, para hacer convivir la intermitencia de las renovables con la generación local.
Vía :: EcoGeek Popular Mechanics Daily Herald
Una empresa de Utah (EEUU) está desarrollando un sistema doméstico de almacenamiento de energía eléctrica que puede hacer de la acumulación algo verdaderamente fácil y económico.
La tecnología con la que está investigando Ceramatec es en realidad una variación de las baterías de sulfuro de sodio (NaS), una tecnología ya existente con una densidad de energía muy elevada, más apropiada para grandes instalaciones industriales como las subestaciones de almacenamiento de la corriente de la red que usan las compañías para estabilizar la fluctuación de la generación. Esas baterías tienen el potencial para llevar al hogar las ventajas del NaS extendiendo su rango de utilización.
Actualmente las baterías de NaS funcionan a muy altas temperaturas -por encima de los 300º C- y los componentes que contienen son muy corrosivos. Por supuesto, no es el tipo de cosas que te gustaría llevar a casa y desde el punto de vista de la eficiencia, funcionan muy bien a gran escala aunque todavía no se han fabricado para que funcionen en una vivienda. Por otro lado, las baterías NaS presentan unas ventajas que las hacen muy interesantes. Utilizan componentes muy comunes y baratos. Y la alta densidad de energía significa que puedes almacenar en una pequeña batería una enorme cantidad de energía.
La batería de Ceramatec separa el sulfuro del sodio con una fina membrana cerámica que permite almacenar la electricidad a mucho menor temperatura. Ceramatec está trabajando en una unidad del tamaño de un frigorífico que funcionaría por debajo de los 98º C, la temperatura de fusión del Na. Mantener el sodio en estado sólido es lo que hace que la batería sea más segura. La batería podrá almacenar hasta 20 kWh de energía, ya provenga de fuentes renovables como la solar o la eólica, o directamente de la red, de manera parecida a como se recargan los híbridos enchufables (por la noche, cuando la demanda es escasa).
Uno de los principales lastres para introducir sistemas de autogeneración en los hogares ha sido, precisamente, la falta de opciones en la acumulación. Las baterías convencionales de plomo-ácido requieren un cierto mantenimiento periódico y un local adecuado, especialmente ventilado para impedir la acumulación del gas de hidrógeno (que emiten las baterías durante su normal funcionamiento) y evitar el riesgo de explosiones. Las baterías de plomo-ácido tienen un ciclo limitado de cargas/descargas, transcurrido el cual, deben ser reemplazadas por otras.
Ceramatec dice que su nueva generación de baterías podrá suministrar un flujo continuo de 5 kW de electricidad durante cuatro horas, con 3.650 ciclos diarios de carga/descarga y durante 10 años. Con una propuesta económica por debajo de los 2.000 dólares, significaría un coste menor de 3 centavos por kWh a lo largo de todo su ciclo de vida (la electricidad en EEUU cuesta bastante más, sobre 8 centavos por kWh).
Esta tecnología tiene potencial interés para cualquiera, no solo para propietarios de instalaciones de auto-generación. En muchos países (entre ellos el nuestro) existen tarifas más económicas para el consumo de electricidad en horario nocturno. Además de poder comprar energía más barata, ahora podemos usarla durante el día, reduciendo la sobrecaga de la red. Por último, la red funcionará más eficientemente utilizando una infraestructura ya existente y evitando la construcción de nuevas plantas.
Esta forma de almacenamiento distribuido de la electricidad facilitaría la incorporación a la red de sistemas de generación sostenibles. Sistemas que pudieran decirle a la unidad de acumulación de una vivienda cuándo tiene que recargarse y evitar así las sobrecargas en horas punta, por ejemplo, cuando se pone el aire acondicionado. Una manera, en definitiva, para hacer convivir la intermitencia de las renovables con la generación local.
Vía :: EcoGeek Popular Mechanics Daily Herald
lunes, 17 de agosto de 2009

Laura Plitt
BBC Mundo, Medio Ambiente
Construir cada barco tiene un costo de US$1.600 millones.
Grandes, pequeñas, alargadas o gordas como pompones de algodón, las nubes tienen la capacidad de rebotar parte de la energía que reciben del sol -entre 1% y 2%- hacia el espacio.
Mediante este proceso, las nubes que se encuentran cerca de la superficie del mar frenan parte de la luz solar que, de otro modo, calentaría las aguas del océano.
Si pudiesen reflejar un poco más del calor que reciben, la temperatura de las aguas se calentaría aún menos.
Esta premisa es la que tomaron como punto de partida los científicos británicos Stephen Salter y John Latham, que investigaron una nueva tecnología que, en opinión de ambos, "podría resolver el problema del calentamiento global".
La idea consiste en amplificar la cantidad de luz solar que reflejan las capas superiores de las nubes bajas, que cubren cerca de la cuarta parte de la superficie oceánica, para evitar que se calienten las aguas de los mares.
Para ello, los expertos diseñaron un barco controlado por satélite que no requiere tripulación e impulsado por energía eólica, que despide por sus chimeneas gotas de agua que absorbe del mar, para aumentar la densidad de las nubes.
Cargadas con más gotas de agua, las nubes aumentarían su poder de refracción de tal manera que "se podría contrarrestar el efecto de las emisiones de dióxido de carbono", le explicó Salter a BBC Mundo.
"Para revertir el daño causado por las emisiones", agrega, "se necesitan lanzar en todo el mundo y de forma constante entre 8 y 9 metros cúbicos de gotas de agua por segundo".
Salter calcula que en la actualidad haría falta poner en circulación por los océanos del mundo unos 300 barcos. A US$1.600 millones por unidad, el costo total de la empresa estaría por debajo de los U$500.000 millones.
Críticas y obstáculos
Uno de los temas más espinosos para los expertos que trabajan en esta propuesta es el de diseñar un sistema de rociado que al absorber el agua del mar no se bloquee con el plancton y otros elementos presentes en la superficie marina.
Nuestro mensaje es que hay que recortar las emisiones en todo lo que se pueda, pero de lo que no se puede reducir, de eso, nos encargamos nosotros
Stepehn Salter, Univesidad de Edimburgo
Aunque otro obstáculo quizá aún mayor es el cúmulo de críticas que genera un proyecto que involucra soluciones tecnológicas cuando la opinión generalizada sostiene que los gobiernos deben concentrar sus esfuerzos en implementar políticas para reducir las emisiones de CO2.
Salter se defiende: "nuestro mensaje es que hay que recortar las emisiones en todo lo que se pueda, pero de lo que no se puede reducir, de eso, nos encargamos nosotros".
A los que consideran que es un desvío innecesario de recursos, Salter les responde, a través de BBC Mundo, con un paralelismo: "es como decir que los pilotos no deben llevar un paracaídas porque entonces no se preocuparán por pilotar su avión correctamente".
El científico reconoce que si bien evitar el calentamiento de los mares no soluciona todos los problemas (porque entre otras cosas no resuelve la acidificación de los océanos) "al menos resuelve la mitad de ellos".
Listo en cinco años
La cara
Laura Plitt
BBC Mundo, Medio Ambiente
Construir cada barco tiene un costo de US$1.600 millones.
Grandes, pequeñas, alargadas o gordas como pompones de algodón, las nubes tienen la capacidad de rebotar parte de la energía que reciben del sol -entre 1% y 2%- hacia el espacio.
Mediante este proceso, las nubes que se encuentran cerca de la superficie del mar frenan parte de la luz solar que, de otro modo, calentaría las aguas del océano.
Si pudiesen reflejar un poco más del calor que reciben, la temperatura de las aguas se calentaría aún menos.
Esta premisa es la que tomaron como punto de partida los científicos británicos Stephen Salter y John Latham, que investigaron una nueva tecnología que, en opinión de ambos, "podría resolver el problema del calentamiento global".
La idea consiste en amplificar la cantidad de luz solar que reflejan las capas superiores de las nubes bajas, que cubren cerca de la cuarta parte de la superficie oceánica, para evitar que se calienten las aguas de los mares.
Para ello, los expertos diseñaron un barco controlado por satélite que no requiere tripulación e impulsado por energía eólica, que despide por sus chimeneas gotas de agua que absorbe del mar, para aumentar la densidad de las nubes.
Cargadas con más gotas de agua, las nubes aumentarían su poder de refracción de tal manera que "se podría contrarrestar el efecto de las emisiones de dióxido de carbono", le explicó Salter a BBC Mundo.
"Para revertir el daño causado por las emisiones", agrega, "se necesitan lanzar en todo el mundo y de forma constante entre 8 y 9 metros cúbicos de gotas de agua por segundo".
Salter calcula que en la actualidad haría falta poner en circulación por los océanos del mundo unos 300 barcos. A US$1.600 millones por unidad, el costo total de la empresa estaría por debajo de los U$500.000 millones.
Críticas y obstáculos
Uno de los temas más espinosos para los expertos que trabajan en esta propuesta es el de diseñar un sistema de rociado que al absorber el agua del mar no se bloquee con el plancton y otros elementos presentes en la superficie marina.
Nuestro mensaje es que hay que recortar las emisiones en todo lo que se pueda, pero de lo que no se puede reducir, de eso, nos encargamos nosotros
Stepehn Salter, Univesidad de Edimburgo
Aunque otro obstáculo quizá aún mayor es el cúmulo de críticas que genera un proyecto que involucra soluciones tecnológicas cuando la opinión generalizada sostiene que los gobiernos deben concentrar sus esfuerzos en implementar políticas para reducir las emisiones de CO2.
Salter se defiende: "nuestro mensaje es que hay que recortar las emisiones en todo lo que se pueda, pero de lo que no se puede reducir, de eso, nos encargamos nosotros".
A los que consideran que es un desvío innecesario de recursos, Salter les responde, a través de BBC Mundo, con un paralelismo: "es como decir que los pilotos no deben llevar un paracaídas porque entonces no se preocuparán por pilotar su avión correctamente".
El científico reconoce que si bien evitar el calentamiento de los mares no soluciona todos los problemas (porque entre otras cosas no resuelve la acidificación de los océanos) "al menos resuelve la mitad de ellos".
Listo en cinco años
La cara superior de la nube refleja entre 1% y 2% de la energía solar.
La manipulación de las nubes no es una idea nueva. Según comenta John Latham esta clase de experimentación comenzó en los años '40 y el proyecto del barco de las nubes tiene por los menos diez años en circulación.
Sin embargo, ahora la iniciativa parece haber recobrado nuevo vigor, despertando el interés de algunas organizaciones como el Centro del Consenso de Copenhague (CCC), un centro de investigación que se dedica a asesorar a los gobiernos sobre cómo gastar el dinero en proyectos de ayuda.
Asimismo, se espera que la Royal Society -la academia independiente de ciencias del Reino Unido y la Mancomunidad de Naciones- anuncie el próximo septiembre que esta iniciativa es una de las ideas de ingeniería más promisorias.
Si el equipo de expertos consigue financiación para desarrollar el proyecto, Salter calcula el primer prototipo podría ponerse a prueba dentro de cinco años. superior de la nube refleja entre 1% y 2% de la energía solar.
La manipulación de las nubes no es una idea nueva. Según comenta John Latham esta clase de experimentación comenzó en los años '40 y el proyecto del barco de las nubes tiene por los menos diez años en circulación.
Sin embargo, ahora la iniciativa parece haber recobrado nuevo vigor, despertando el interés de algunas organizaciones como el Centro del Consenso de Copenhague (CCC), un centro de investigación que se dedica a asesorar a los gobiernos sobre cómo gastar el dinero en proyectos de ayuda.
Asimismo, se espera que la Royal Society -la academia independiente de ciencias del Reino Unido y la Mancomunidad de Naciones- anuncie el próximo septiembre que esta iniciativa es una de las ideas de ingeniería más promisorias.
Si el equipo de expertos consigue financiación para desarrollar el proyecto, Salter calcula el primer prototipo podría ponerse a prueba dentro de cinco años.
BBC Mundo, Medio Ambiente
Construir cada barco tiene un costo de US$1.600 millones.
Grandes, pequeñas, alargadas o gordas como pompones de algodón, las nubes tienen la capacidad de rebotar parte de la energía que reciben del sol -entre 1% y 2%- hacia el espacio.
Mediante este proceso, las nubes que se encuentran cerca de la superficie del mar frenan parte de la luz solar que, de otro modo, calentaría las aguas del océano.
Si pudiesen reflejar un poco más del calor que reciben, la temperatura de las aguas se calentaría aún menos.
Esta premisa es la que tomaron como punto de partida los científicos británicos Stephen Salter y John Latham, que investigaron una nueva tecnología que, en opinión de ambos, "podría resolver el problema del calentamiento global".
La idea consiste en amplificar la cantidad de luz solar que reflejan las capas superiores de las nubes bajas, que cubren cerca de la cuarta parte de la superficie oceánica, para evitar que se calienten las aguas de los mares.
Para ello, los expertos diseñaron un barco controlado por satélite que no requiere tripulación e impulsado por energía eólica, que despide por sus chimeneas gotas de agua que absorbe del mar, para aumentar la densidad de las nubes.
Cargadas con más gotas de agua, las nubes aumentarían su poder de refracción de tal manera que "se podría contrarrestar el efecto de las emisiones de dióxido de carbono", le explicó Salter a BBC Mundo.
"Para revertir el daño causado por las emisiones", agrega, "se necesitan lanzar en todo el mundo y de forma constante entre 8 y 9 metros cúbicos de gotas de agua por segundo".
Salter calcula que en la actualidad haría falta poner en circulación por los océanos del mundo unos 300 barcos. A US$1.600 millones por unidad, el costo total de la empresa estaría por debajo de los U$500.000 millones.
Críticas y obstáculos
Uno de los temas más espinosos para los expertos que trabajan en esta propuesta es el de diseñar un sistema de rociado que al absorber el agua del mar no se bloquee con el plancton y otros elementos presentes en la superficie marina.
Nuestro mensaje es que hay que recortar las emisiones en todo lo que se pueda, pero de lo que no se puede reducir, de eso, nos encargamos nosotros
Stepehn Salter, Univesidad de Edimburgo
Aunque otro obstáculo quizá aún mayor es el cúmulo de críticas que genera un proyecto que involucra soluciones tecnológicas cuando la opinión generalizada sostiene que los gobiernos deben concentrar sus esfuerzos en implementar políticas para reducir las emisiones de CO2.
Salter se defiende: "nuestro mensaje es que hay que recortar las emisiones en todo lo que se pueda, pero de lo que no se puede reducir, de eso, nos encargamos nosotros".
A los que consideran que es un desvío innecesario de recursos, Salter les responde, a través de BBC Mundo, con un paralelismo: "es como decir que los pilotos no deben llevar un paracaídas porque entonces no se preocuparán por pilotar su avión correctamente".
El científico reconoce que si bien evitar el calentamiento de los mares no soluciona todos los problemas (porque entre otras cosas no resuelve la acidificación de los océanos) "al menos resuelve la mitad de ellos".
Listo en cinco años
La cara
Laura Plitt
BBC Mundo, Medio Ambiente
Construir cada barco tiene un costo de US$1.600 millones.
Grandes, pequeñas, alargadas o gordas como pompones de algodón, las nubes tienen la capacidad de rebotar parte de la energía que reciben del sol -entre 1% y 2%- hacia el espacio.
Mediante este proceso, las nubes que se encuentran cerca de la superficie del mar frenan parte de la luz solar que, de otro modo, calentaría las aguas del océano.
Si pudiesen reflejar un poco más del calor que reciben, la temperatura de las aguas se calentaría aún menos.
Esta premisa es la que tomaron como punto de partida los científicos británicos Stephen Salter y John Latham, que investigaron una nueva tecnología que, en opinión de ambos, "podría resolver el problema del calentamiento global".
La idea consiste en amplificar la cantidad de luz solar que reflejan las capas superiores de las nubes bajas, que cubren cerca de la cuarta parte de la superficie oceánica, para evitar que se calienten las aguas de los mares.
Para ello, los expertos diseñaron un barco controlado por satélite que no requiere tripulación e impulsado por energía eólica, que despide por sus chimeneas gotas de agua que absorbe del mar, para aumentar la densidad de las nubes.
Cargadas con más gotas de agua, las nubes aumentarían su poder de refracción de tal manera que "se podría contrarrestar el efecto de las emisiones de dióxido de carbono", le explicó Salter a BBC Mundo.
"Para revertir el daño causado por las emisiones", agrega, "se necesitan lanzar en todo el mundo y de forma constante entre 8 y 9 metros cúbicos de gotas de agua por segundo".
Salter calcula que en la actualidad haría falta poner en circulación por los océanos del mundo unos 300 barcos. A US$1.600 millones por unidad, el costo total de la empresa estaría por debajo de los U$500.000 millones.
Críticas y obstáculos
Uno de los temas más espinosos para los expertos que trabajan en esta propuesta es el de diseñar un sistema de rociado que al absorber el agua del mar no se bloquee con el plancton y otros elementos presentes en la superficie marina.
Nuestro mensaje es que hay que recortar las emisiones en todo lo que se pueda, pero de lo que no se puede reducir, de eso, nos encargamos nosotros
Stepehn Salter, Univesidad de Edimburgo
Aunque otro obstáculo quizá aún mayor es el cúmulo de críticas que genera un proyecto que involucra soluciones tecnológicas cuando la opinión generalizada sostiene que los gobiernos deben concentrar sus esfuerzos en implementar políticas para reducir las emisiones de CO2.
Salter se defiende: "nuestro mensaje es que hay que recortar las emisiones en todo lo que se pueda, pero de lo que no se puede reducir, de eso, nos encargamos nosotros".
A los que consideran que es un desvío innecesario de recursos, Salter les responde, a través de BBC Mundo, con un paralelismo: "es como decir que los pilotos no deben llevar un paracaídas porque entonces no se preocuparán por pilotar su avión correctamente".
El científico reconoce que si bien evitar el calentamiento de los mares no soluciona todos los problemas (porque entre otras cosas no resuelve la acidificación de los océanos) "al menos resuelve la mitad de ellos".
Listo en cinco años
La cara superior de la nube refleja entre 1% y 2% de la energía solar.
La manipulación de las nubes no es una idea nueva. Según comenta John Latham esta clase de experimentación comenzó en los años '40 y el proyecto del barco de las nubes tiene por los menos diez años en circulación.
Sin embargo, ahora la iniciativa parece haber recobrado nuevo vigor, despertando el interés de algunas organizaciones como el Centro del Consenso de Copenhague (CCC), un centro de investigación que se dedica a asesorar a los gobiernos sobre cómo gastar el dinero en proyectos de ayuda.
Asimismo, se espera que la Royal Society -la academia independiente de ciencias del Reino Unido y la Mancomunidad de Naciones- anuncie el próximo septiembre que esta iniciativa es una de las ideas de ingeniería más promisorias.
Si el equipo de expertos consigue financiación para desarrollar el proyecto, Salter calcula el primer prototipo podría ponerse a prueba dentro de cinco años. superior de la nube refleja entre 1% y 2% de la energía solar.
La manipulación de las nubes no es una idea nueva. Según comenta John Latham esta clase de experimentación comenzó en los años '40 y el proyecto del barco de las nubes tiene por los menos diez años en circulación.
Sin embargo, ahora la iniciativa parece haber recobrado nuevo vigor, despertando el interés de algunas organizaciones como el Centro del Consenso de Copenhague (CCC), un centro de investigación que se dedica a asesorar a los gobiernos sobre cómo gastar el dinero en proyectos de ayuda.
Asimismo, se espera que la Royal Society -la academia independiente de ciencias del Reino Unido y la Mancomunidad de Naciones- anuncie el próximo septiembre que esta iniciativa es una de las ideas de ingeniería más promisorias.
Si el equipo de expertos consigue financiación para desarrollar el proyecto, Salter calcula el primer prototipo podría ponerse a prueba dentro de cinco años.
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